9.4.08

Viejos Amigos

Casualmente anoche me contactaron dos de mis antiguos amigos del grupo de rol. Me invadió una extraña sensación, por un lado era entusiasmo y alegría por hablar con ellos, ganas de verlos, ganas de saber qué había pasado con sus vidas reales y fantásticas (pues nuestra campaña siguió avanzando)

Por otro lado, una sensación de distancia, de pérdida o de necesario quiebre; pérdida porque eran importantes en mi vida (mis amigos, mi grupo de juego, a quienes veía varias veces por semana, con quienes jugábamos infatigablemente al menos cada sábado rol, y más juegos de mesa en otras ocasiones); la distancia de darme cuenta que sólo hay pasado y aventuras soñadas que compartir, buenos recuerdos de haber sido compañeros de batallas; y el quiebre, que fue la razón por la que me alejé de ellos, pues su influencia sobre mí, y su poco tacto, me hacían daño, me causaban pena.

En esa época, yo daba mucho más por mis amigos, pues había tenido menos razones para cuestionar mis relaciones. (A diferencia de ahora, que hay más capas de niveles de confianza protegiéndome) Y siendo la única niña, generalmente había alguna diferencia en el trato conmigo (sin que hubiera demasiadas concesiones, era una extraña mezcla) Por ejemplo, entré al grupo por derecho, a diferencia de alguien que tiempo más tarde, entró como la "polola de" (mala noche, la noche que la conocimos, ya explicaré por qué) Ser la "chica" y la menor del grupo, me daba un lugar particular.

Lo malo era que no siempre este lugar era muy agradable, recuerdo que me molestaban mucho, generalmente en buena, pero me daba bastante lata que uno de los integrantes del grupo (Joaquín, el español, que era un poco mayor (21), y con bastante más plata que yo, al menos) fuera pesado conmigo. Recuerdo de él que no me dejaba tomar sus cosas (por lo que en alguna ocasión Jorge leyó algún cuento en voz alta para mí, pues el libro era de Joaco) hacía notar su pureza de sangre y me llamó mestiza (lo cual, como la mayoría de los chilenos, soy, claramente: mis bisabuelos eran belgas, alemanes, sirios y chilenos) le molestaba que yo diese por sentado que él me pasara a recoger en su auto, aunque no sé de qué forma esperaba que le agradeciera (mi casa quedaba a 10 casas de la de Jorge, a quien él sí iba a recoger; yo ni siquiera hubiera podido salir sola de noche a la casa de Joaco, desde mi casa en rotonda Quilín hasta su depto frente al Pq Arauco) y si no ponía plata 'extra' para comprar algunas cosas, no podía comer de ellas (como pistacho y otras cosas así q compraba de su gusto). Él era el único que vivía solo, todos los demás con nuestros padres, por lo que las reuniones solían ser allá.

Otro lugar de reunión era la casa de Cristián, en Simón Bolívar. Su familia era muy entretenida y acogedora, y él era el segundo hermano, el payaso de nuestro grupo. Era un chico tierno e infantil, muy chistoso y chispeante. Mi problema empezó cuando un día salimos todos a bailar (al Buddha!), y él me pidió pololeo... y yo no me di ni cuenta que hablaba en serio. (Me enteré al día siguiente) no me gustaba TANTO, y traté de terminar, pero él se puso a llorar, por lo que le di una segunda oportunidad, me programé para que me gustara más y tenerle más paciencia, etc. Entonces me pateó él. ¬¬
Empezamos una relación tensa, amigos pero con onda, o más que eso a veces, o a odiarnos en ocasiones. Como sea, la relación no era neutral y normal. Mario nos llamaba q no eramos pololos ni andantes ni amigos, eramos "whatevers". Un par de veces volvimos, por períodos cortos, generalmente él se ponía imbécil después de un tiempo sin vernos. Casualmente esto era cuando viajaba a ver a sus primos, luego supe que su amor imposible (o quizas no tan imposible) era una chica de allá... y el muy maldito siempre me culpaba a mí de sus actitudes. Cuando yo finalmente perdí el interés por él... OBVIO! se "enamoró perdidamente de mí", y me andaba persiguiendo incluso cuando ya no me reunía con él, decía que ahora había entendido el amor, y que a través de mí amaba el sol, el pasto (??) y blabla. Pero claro, antes se olvidó hasta de mi cumple, que era sólo unos días antes que el propio...

Esa noche que salimos todos juntos, Felipe, el master más experimentado, (que me caía muy bien porque era un poco diferente, había vivido en UK así que tenía una onda propia... además le gustaba hacer módulos con acertijos, que eran mi especialidad...) bueno, ese día conoció a una chica en la disco, y la llevó a jugar; al principio no estuvimos de acuerdo, pero finalmente no había mucho que hacer. Nos acostumbramos a ella, a que le tomó mucho tiempo dejar de usar información privilegiada, incluso a que llegara con una amiga hueca a todos lados (sí, también a las sesiones, aunque no jugaba). Se embarazaron, se casaron, y se fueron a vivir lejos. Felipe me agradaba y él también era siempre bueno. Ah, también jugábamos habitualmente en su casa cuando sus padres estaban en otra ciudad, ahí yo sí sabía llegar (vespucio con colón)

Lejos, mis favoritos eran Mario y Jorge; vivíamos bastante cerca, Jorge en mi villa y Mario en la villa de al lado. Mario tenía una carga negativa encima, y le costaba salirse de sus trancas, pero era lejos el más maduro del grupo (sería por haber vivido más cosas negativas? el resto éramos, finalmente, un grupo de mimados) Recuerdo haberle sacado las cartas y que me las dejara pegadas por al menos 10 tiradas. Era seco para decir las cosas a veces, pero las decía a la cara y no era malo al decirlas, no hería innecesariamente. Él era, de cierto modo, mi barómetro, a pesar que no siempre fuera evidente que le hiciera caso, siempre lo escuchaba.

Jorge era cuadrado a morir, hijo de militar, pero creo que de a poco me fue tomando un poco de cariño, a punta de pasar mucho tiempo juntos (y a pesar que siempre me advirtió que ante un conflicto, sus amigOs estaban primero), era el Master, era creativo y me gustaba muchísimo "la sesión", que a pesar de que Felipe y él mastereaban sábado por medio, esta era la aventura "de verdad", en Forgotten, la sesión de años. Jorge me prestó alguna vez un juego de pc, tomaba el cigarro de una forma particular, sonreía de forma burlona y siempre me molestaba. Y yo lo molestaba tímidamente de vuelta, para que me odiara cuando le corregía la ortografía.

Ambos tenían amores platónicos (paty y paz) y para recordarlas, honrarlas, o quien sabe qué, cuando mario conducía, en vez de irnos directo a nuestras casas, íbamos desde donde estuviésemos (vitacura, las condes, o ñuñoa) a una larguísima vuelta, por la calle la paz, luego en la calle donde quedaba la antigua casa de Paz, y luego de vuelta subiendo por vespucio sur hasta la rotonda quilín. Era un momento grato, para bajar revoluciones después de jugar, para conversar un poco...

Por ahí tengo algunas fotos de ese grupo, de cuando las armaduras estuvieron en el pq arauco, y nosotros fuimos a "jugar" con ellas. Creo que tengo aún guardadas cosas de la aventura de Jorge (el cuaderno de campaña!) y claramente, tengo aún muchos sentimientos por ellos. Pero debí alejarme, por orgullo, porque no podía ser que se metieran en mi vida al punto de prohibirme pololear, opinar con quién debía salir, o que simplemente la gente que rodeaba a este núcleo (amigas de amigas de pololas de alguien etc) empezaran a armarme cahuines.

Quizás si los hubiera tolerado aún más, o si ellos hubieran sido más empáticos, hubiésemos seguido juntos. Pero ya se volvieron intolerables (y Moni, una compañera temporal del grupo, sabe que eran insoportables, su frase típica era "Tami, no entiendo por qué los aguantas"; a ella la ahuyentaron relativamente pronto) y las cosas se fueron poniendo peor, así que me fui.

Pasé por otros grupos, como el núcleo UKRPG, luego jugar con Matthew y Arc, pero nunca más campañas eternas o igual de entrañables. Ellamir es mi personaje de esa campaña, y ella era más mía que ningún otro PJ que haya vuelto a jugar.

Aquel grupo se llamaba Avatars; sólo le pusimos nombre cuando hicimos un encuentro de rol / torneo de AD&D. Me pregunto si aún tienen algún nombre... probablemente para ellos, así como en mi mente, el nombre siga siendo, simplemente, "el grupo de rol".

3 comentarios:

Andres said...

Que bonitos recuerdos... yo tb tengo los mios por ahí. Ahora, con el tiempo, mi "grupo original" de rol no juega más y se ha convertido en mis amigos de la vida, aunque he logrado que juguemos tablero una vez por semana... Los ñoños relacionados con grupos y tiendas de antaño se han vuelto tb mis amigos y casi no juego, pero siempre es un gusto verlos y juntarse y pseudo ñoñear con el Wii y más tablero... y por supuesto los ñoños de los monitos son una institución los sábados... soy un vicioso :P

Besos y saludos al Arc

David LetrasArcanas said...

Comprendo absolutamente tu sentimiento, años atrás (largos años) tuve un grupo de buenos amigos roleros, eramos "uña y mugre", muchas cosas pasaron, "pololas invitadas-roleras", problemas, diferencias, etc.. muchas cosas.

La amistad se quebró y las distancias se acentuaron.
Extraño a muchos de aquellos amigos, extraño aquellas sesiones, pero las personas cambiamos, para bien o para mal, algunas veces me los he encontrado, ya nada es igual, mucha agua a pasado bajo el puente.

Los buenos recuerdos quedan y aquellas sesiones y aventuras perduran, lo malo mejor dejarlo enterrado.
Por tu descripción conozco a Jorge y Mario, compartimos mesa durante unos años, más roleros que he conocido pero nunca se fraguo una amistad.

Con los años y las experiencias, aunque duela, debo decir que prefiero un buen amigo que sea fiel en los años que una mesa de buenos roleros, mi mesa ahora es de solo tres dos grandes amigos siguen tirando dados junto a mi.

Han pasado muchos roleros pero pocos amigos.

Buen blog, te invito a visitar el mío que trata sobre Rol, literatura de fantasía y ficción:

http://letras-arcanas.blogspot.com

Ellamir said...

andrés: hay bonitos recuerdos, aunque también hay otros no muy gratos. Debido a las circunstancias, son más bien agridulces. Te envidio por mantener tu viejo grupo de amigos ^^

david: tienes mucha razón, la lealtad es lo más importante. El punto es que uno nunca considera a su grupo de juego como sólo eso, muchas veces son "tus amigos" cuando los amigos lo son todo. Gracias por dejarme tu link, te iré a visitar.