Ayer participamos en el evento de la Ordo, y estuvimos con el mesón exhibiendo cosas de la tienda y además espacio para demos, aunque la mayor parte del tiempo estuve sacando fotos o acompañando a SD... no había mucha gente para hacer demos pero igual jugué Quicksand y repasé las reglas de Tannhäuser y Arkadia.
Estuve gran parte del día viendo jugar miniaturas, y aunque me causan curiosidad, creo que no podría dedicarle toda mi atención, o al menos lo necesario para competir. Me pregunto qué pasaría si mi pareja jugara? No sé si lo intentaría... probablemente me gustaría tener un ejército. Pero todo el cálculo, el min-maxing, o el sistema en sí... no sé si me apetecería tanto (después de todo, mi hoja de AD&D tenía un torpedo con la tirada gac0 para no tener que calcularla cada vez) si a eso le agregamos tener que calcular distancias antes de medirlas, y mi pobre administración del tiempo... creo que sería un ejército muy poco competitivo. Eso sí, sería super nice y me darían puntos por ser buena perdedora, jaja.
Lo que sí me encantaría es pintar miniaturas. No es que se me dé muy bien tampoco, pero me gusta (y no necesito calcular nada) me habría encantado que hubiera funcionado eso de pintar los viernes. Quizás algún día logre imprimar las minis que tengo y de una vez intentar pintarlas. Y lo de hacer terrenos también es entretenido... aunque claro, si uno no los utiliza, hay poca justificación para eso. Y todas esas cosas hay que hacerlas acompañado, sino, sería una lata XD
Dudo que pudiera evitar involucrarme en absoluto. Quizás hasta probaría, si me enseñara. Es poco probable que prefiriera que él fuera solo a jugar, (como si jugara... no sé... póker o algo así) Y si no me interesaran en absoluto? Qué sería mejor, alguien que aprendiese algo que inicialmente no le interesa, o que se desligara del tema? Antiguamente consideraba que era mejor un jugador "auténtico" que alguien que hubiera llegado a participar después de ser la "pareja de...", sobre todo en la época de rol.
Pero claro, en esa época yo sí quería jugar miniaturas, y de hecho, las pocas que podía conseguir las pintaba y todo (horribles). Incluso estuve a punto de comprar warhammer, pero los machistas de mi grupo me lo prohibieron (bajo el absurdo argumento de que ellos habían pensado comprárselo a medias, y si yo me compraba una caja, ellos no jugarían). Incluso en algún momento TUVE una caja de WH40k! (nueva, aunque de una edición un poco vieja, marines contra nosequés) Pero debí venderla por problemas económicos...
6.4.08
Minis y poker
Publicado por Ellamir en 4/06/2008 05:59:00 PM
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2 comentarios:
Tu sabes lo que opino, cero posibildades de entender esas hojitas en que anotan los puntajes los que juegan con las miniaturas y si tuviera un ejercito seria lo mas parecido al de la frutillita o de la hello kitty. Muy mal. Probablemente disfrutaria de la reunion propiamente tal solo por el hecho de que hubiera mucha gente. Tan antisocial y timida que sali.
Pali: creo que en estas reuniones ya nos hemos habituados a flotar entre la gente más que a involucrarnos directamente en la competencia o evento principal... Un ejército de hello kitty tendría estilo! (como los hombres tronco hechos de palito del otro día...)
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