Siempre me ha gustado estar rodeada de gente, y sin embargo, soy alguien que tiene pocos amigos. No sé si seré especialmente exigente, o si el tiempo normalmente va seleccionando y decantando a quiénes uno permite una verdadera cercanía.
Eso no se refiere a una distancia física, ni siquiera a la periodicidad del contacto; más bien a la confianza, a la entrega. Mi mejor amigo, obviamente, es también mi amante, mi pareja; pero hay personas en quién uno confía y a las que quiere, y a veces no expresamos a tiempo o en la medida apropiada ese aprecio.
No soy especialmente expresiva, o he dejado de serlo. Algunas personas exacerban mi lado kinestésico, y causan que esté muy cerquita de ellas (no necesariamente significa abrazar, sino que rozar o incluso empujar también son efectos de esto) y mi lado más fuerte, el visual, disfruta con lo que la gente hace, es, piensa. (de auditiva tengo muy poco, una de las razones por la que los karaokes son off limits)
Me he decepcionado de algunas personas con el paso del tiempo, a veces he comprobado de mala manera que confié más de lo debido en alguien; o simplemente he notado con curiosidad que simplemente no había lo suficiente en el pasado o el futuro como para tener de qué hablar. Sin embargo, lo habitual es que confíe, a menos que algo me haga tener más cuidado.
En estos días, funciono en dualidades, aunque parezca absurdo. Mis círculos y mis pensamientos están principalmente con unas pocas personas, con quienes realmente disfruto estar: dos amigas, de una carrera terminada y de la que no; dos amigos, a uno que regaloneo y otro que no; dos hermanas, una de nacimiento y otra que no. Y estas personas suelen pasearse por mi subconsciente, aparecen haciendo cameos en mis sueños y siempre es un gusto dedicarles algo de tiempo.
2.4.08
Gente
Publicado por Ellamir en 4/02/2008 01:01:00 AM
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
Ver mi perfil en Blogger




0 comentarios:
Post a Comment